Un puente muy visible
8 Mayo, 2008 by myriamnavasEste puente de mayo estuve con mi novia en Cantabria. Alquilamos una casa rural en un pueblo perdido -perdido literalmente, tardamos tanto en encontrarlo que daba por hecho que íbamos a dormir en el coche- y nos olvidamos de que existe Madrid, que existe el trabajo y que existe prácticamente todo lo que nos rodea.
Por la calle íbamos igual que vamos en Madrid, cogidas de la mano y diciendonos alguna ternura de vez en cuando. Lo que no es igual que en Madrid es la reacción de la gente.
Hay de todo. La más habitual es cuando te cruzas con una señora, y ves como lleva su vista a la mano, luego mira a una, vuelve a mirar la mano y termina mirando a la otra. Al mismo tiempo que hace este gesto, va abriendo progresivamente los ojos y no es capaz de disimular minimamente la mirada. Te dan ganas de decir…. “si, señora, si. Somos DOS chicAs” y claro, del susto que le das, no se le olvida la experiencia en su vida.
Otra reaccion es la simple cara de asco, o la de asombro, según se mire, siempre despues del tradicional movimiento de mirar la mano y mirarnos a las dos y darse cuenta que si, estamos cogidas de la mano.
Ya se me había olvidado esta sensación. Es cierto que en Madrid vivimos en una especie de isla. Es cierto tambien que te encuentras de todo. Hace no mucho, un domingo a las ocho de la tarde, una señora le insultó a mi novia con bastante violencia cuando se dio cuenta que efectivamente, eramos dos chicas. Pero en líneas generales, vivo sin estar pendiente de miradas y no noto constantemente las caras de asombro o asco a mi alrededor. Es una sensación rara. Por un lado me entran tremendas ganas de acercarme mucho a la asombrada o asombrado en cuestión y pegarle un grito en plan “buuuuhhh”, a ver si al menos, tanto que abre los ojos, los abre con razón, por otro me agobia y me molesta a pares iguales. Me fastidia ser mono de feria allí donde vamos, siempre hay alguien que se sorprende al ver dos chicas juntas, que parece mentira, con tantas bolleras que salen en la tele, Maca, Esther, Vero,… que todavía andemos en estas.
Y si, seguimos en estas, pasan los años y todo parece seguir igual. En este año de la visibilidad lésbica y con la caña que estan metiendo desde el Área de Políticas Lésbicas de la FELGTB, a ver si hay suerte y nos vamos quitando de encima la caspa y empezamos a ver con normalidad la diversidad que hay en la calle, en todas las calles, en las de Madrid, y en las de cualquier pueblecito de cualquier región. Que las bolleras existimos, en todas partes.




